Cuando
se va a empezar un sitio web lo primero que hay que tener claro, a
parte de su finalidad, es cómo la vamos a hacer. No es lo mismo hacer
una página web con FrontPage, que con Dreamweaver que con el Bloc de Notas, básicamente porque cada uno de esos programas deja el código estructurado de una forma diferente.
Una
de las cosas que agradecen los buscadores es que en una página web haya
mucha información (sin pasarse, claro), y por ello, no tiene ningún
sentido que hagamos una página con 3 tablas una dentro de otra, si al
final tenemos realmente un 70% de código en HTML y un 30% de
información. Lo que tenemos que conseguir es que haya un 30% de código
y un 70% de información.
Además, otra cosa que es
de agraceder, es que las páginas se puedan ver bien en cualquier
navegador y que pasen (al menos de forma razonable) los validadores de HTML, de CSS...
Lenguajes de Programación
Se podría decir que hoy en día hay 3 formas de mostrar la información por pantalla: HTML, XHTML y XML.
El
HTML es la base de una página web, de eso no hay duda, y es como se han
estado haciendo los diferentes sitios en los últimos 10 años, al menos
hasta que empezaron a salir las primeras cosas en XHTML y los CSS. Hoy
en día la mayoría de proyectos nuevos se plantean en XHTML, a menos que
sea un proyecto de futuro que se puede plantear en XML.
¿Por
qué es importante elegir uno u otro? Muy simple: con cada uno de ellos
se puede estructurar la información de una manera u otra. Digamoslo
así, en HTML tienes unas etiquetas predefinidas y no puedes jugar casi
nada con la información... sólo la puedes estructurar. En cambio, el
XHTML te da algo más de juego... te permite, con muchas menos
etiquetas, organizar algo más la información y con la ventaja de que el
código suele ocupar mucho menos que con HTML.
Claro está, que lo ideal sería poder hacer un sitio web en XML. No todos los sitios lo necesitarían, pero al poder inventarte tus propias etiquetas, ganarías en la llamada Web Semántica. Puedes decir realmente qué es lo que hay en un contenido, agruparlo, estructurarlo...
Optimización de la Web
Un
sitio web se puede optimizar de muchas maneras, pero sobretodo ha de
ser usable, es decir, te has de poder mover con facilidad de una
sección a otra, de una información a otra, y con muy pocos clicks
llegar a tu destino. Esto no quiere decir que haya que hacer una web
sin diseño, pero a veces sí que hay que sacrificar algo de él para
realmente ser una página web lógica y organizada.
Título:
Quizá un punto a tener en cuenta, y de los que más, es el título de las
diferentes páginas web. No tiene sentido que empresas importantes
tengan como título de sus páginas el famoso Documento sin título.
Además, una persona, cuando en un buscador ve que el título dice lo que
busca, pulsa en él. Otro detalle a tener en cuenta es que el título ha
de indicar el contenido de la página, por lo que no hace falta repetir
en cada una de ellas el nombre de nuestro sitio web -por ejemplo- o
excedernos con un título lleno de palabras clave, ya que seremos
penalizados.
Texto:
No cabe duda la importancia que tiene haber escrito perfectamente (y
sin faltas de ortografía) el contenido correpondiente. Pero, no es lo
único, ya que hay que marcar, si se puede y sin formarlo, las palabras
o frases con cursivas, negritas o subrayados e incluso tachados...
Al fin y al cabo queremos que nuestros usuarios lean nuestros
contenidos y si les facilitamos la lectura remarcándoles las partes
importantes, mejor que mejor. También es importante el uso de textos
con distintos formatos de letra, ya que si hay que hacer una pequeña
sección, no vamos a ponerlo del mismo tamaño o color que el resto de nuestro contenido.
Enlaces:
Los enlaces son la base de internet y es la principal arma de los
buscadores para encontrar una web. Todo lo que pongamos en un enlace es
sumamente importante como para dedicarle hasta varios minutos de
estudio. Por un lado, hay que tener en cuenta lo que se pone y cómo
dentro de él, pero además, tenemos la posibilidad de indicarle a los
usuarios y buscadores qué es realmente lo que enlazamos. Ésto lo
podemos hacer mediante el código HTML title.
Lo recomendable es poner el título de destino (si está bien puesto) en
el título del enlace, de forma que cuando un usuario deje el ratón
encima de él, sabrá a dónde va a ir, y también le indicamos el destino
al buscador. Más información en el W3: title.
Imágenes:
Lo mismo que el texto, una imagen es un contenido, y también es
importante. Deberíamos darle un nombre a la imagen que se corresponda
con su contenido, por ejemplo, si en la imagen aparece un logo de una
empresa, pues pongamos como nombre del fichero logo-empresa.jpg y no imagen1.jpg. Además, tenemos que incluir el texto alternativo (alt)
-que es el texto que aparecería en la p6aacute;gina web si se tienen
desactivadas las imágenes (o lo que ven los buscadores)- y el título (title)
de la imagen -que explique realmente en qué consiste la imagen y que es
lo que aparecerá si alguien deja el ratón encima de ella- en el código
HTML. Más información en el W3: title, alt.
Metas: Antiguamente los buscadores sólo sabían encontrar información a través de los metas.
Estos códigos normalmente indican algunos detalles sobre la página que
estamos visitando, y podemos continuar utilizándolos. Lo habitual es
indicar las keywords y el description. Además, tambi6eacute;n es muy interesante utilizar los metas de la ICRA, pudiéndolos generar rápidamente e indicar que nuestro sitio cumple con las normas de contenidos más extendidas.
URL:
Al igual que comentaba en las imágenes, las direcciones han de ser
significativas. Si tenemos un dominio, lo ideal es que sea del nombre
de nuestra empresa o que explique claramente lo que nos podemos
encontrar, incluso incluyendo palabras clave. Además, las carpetas o
nombres de ficheros también pueden ser significativos. Por ejemplo, si
vamos a tener una sección sobre pilas alcalinas no la llamemos seccion-1 sino pilas-alcalinas. Esto también es aplicable a las direcciones con parámetros.
Alojamiento:
Tener una web alojada en un sitio gratuito sirve de poco. Pueden haber
miles de webs, el rendimiento puede ser bajo y nuestro sitio se merece
algo mejor. Por eso tenemos que buscar un alojamiento de calidad, en
cuya IP hayan pocos sitios web, donde podamos tener el control absoluto
de nuestro dominio y que nos permita tener todo lo que necesitamos. No
es necesario tener un hosting dedicado -que puede ser algo caro- pero
siempre hemos de buscar la calidad.
Haciendo esto,
prácticamente garantizamos que cualquier persona o buscador entienda
realmente lo que queremos destacar en cualquier contenido.
Cambiar la dirección web
Una
de las cosas que nos puede ocurrir es que hasta ahora tuvieramos
nuestro sitio web en una dirección de algún servidor gratuito, y de
pronto nos encontramos con que vamos a disponer de un dominio nuevo,
todo para nosotros. La web va a ser la misma y no queremos que se le
aplique algún tipo de penalización a nuestra nueva web, sino que se
reindexe por completo manteniendo todo lo que ha tenido hasta ahora.
Esto lo podremos hacer mediante una redirección 301.
Para
hacer una redirección de este tipo necesitaremos modificar las
cabeceras de todas las páginas web de forma que hagan (ejemplo en PHP)
algo de este estilo:
<php
Header("HTTP/1.1 301 Moved Permanently");
$redireccion = "http://www.nuevodominio.com".$_SERVER["REQUEST_URI"];
Header("Location: $redireccion");
?>
Header("HTTP/1.1 301 Moved Permanently");
$redireccion = "http://www.nuevodominio.com".$_SERVER["REQUEST_URI"];
Header("Location: $redireccion");
?>
Con
esto conseguiremos dos cosas. Las páginas antiguas se desindexarán de
los buscadores poco a poco ya que le estamos diciendo que esa dirección
se ha movido a otra nueva, y le estamos dando la nueva dirección donde
encontrará los contenidos e indexará en poco tiempo.